Los tumbes por drogas, secuestros, ajustes de cuentas y la labor de sicarios nacionales y extranjeros al servicio del bajo mundo y la industria del crimen organizado, son cuatro graves y alarmantes males que golpean la sociedad dominicana.
 El gobierno está combatiendo con energía el Narcotráfico. | |
Hace unos días fueron reportados 26 secuestros en los últimos meses, los cuales han sido resueltos satisfactoriamente por la Unidad Antisecuestros de la Policía Nacional, uno de los cuales terminó afectando a un ciudadano de Baní que regresó de Boston y que secuestradores vestidos de militares con armas largas llevaron a una casa en el sector de Guachupita, en esta capital. El caso está vinculado a un alegado tumbe de unos 325 mil dólares, de acuerdo a lo divulgado por medios de comunicación.
Anteriormente habían sucedido casos similares en pueblos del interior del país, principalmente en el Cibao y el Sur, donde están de moda los tumbees secuestros, ajustes de cuentas y la presencia de sicarios que cobrarían grandes sumas de dinero por su trabajo eliminando a los tumbadores de bandas de narcotraficantes que operarían en Nueva York, New Jersey, Boston y otos puntos de Estados Unidos, así como en Puerto Rico, España y Europa.
Se atribuye al bajo mundo del narcotráfico no tener contemplación a la hora de hacer sus ajustes de cuentas por el pago de sus deudas, sea en dinero en efectivo o en drogas, los cuales utilizan toda clase de métodos de trabajo salvaje para torturar o asesinar a sus víctimas.
Los llamados ajustes de cuentas del bajo mundo son muy pocos investigados en el país, lo que es un reto para los estamentos judiciales.
En el Cibao
En el Cibao se habla insistentemente de muchos alegados ajustes de cuentas por casos de tumbes a narcos en Estados Unidos, mencionándose casos en Tamboril, Santiago, Puerto Plata, La Vega, Bonao y otros, mientras que parece que las acciones violentas del narcotráfico han disminuido en San Francisco de Macorís.
En tanto, en Moca en las últimas semanas decenas de jóvenes han sido baleados en las piernas por agentes policiales en una guerra declarada contra la delincuencia y el llamado bajo mundo.
En Moca han lisiado decenas de jóvenes en las últimas semanas, algunos de los cuales han fallecido.A muchos de estos se les atribuye distribuir drogas y formar parte de pandillas juveniles en diferentes sectores de la población.
EN EL SUR
Muchos sureños se han involucrado de lleno en el sucio negocio de las drogas en Estados Unidos, Puerto Rico, España, Italia, Holanda y otros lugares de Europa, confrontando problemas con bandas de narcotraficantes, a las cuales tratan de tumbar y terminan siendo perseguidos y ejecutados.
Baní, Azua, Barahona y San Juan de la Maguana, aunque no con la misma fuerza que lo hacen otras comunidades del interior, son víctimas de las bandas de narcos, recordando el accionar de una que la emprendió en Azua contra comunicadores sociales, como es el caso del asesinado periodista Juan Andujar y otros de sus compañeros, víctimas de una banda.
CONEXIONES DEL NARCOTRAFICO
Hace poco el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD)m, mayor general Rafael Radhames Ramírez Ferreiras, anunció que revelaría próximamente casos de drogas que involucran pejes gordos del mundo económico, político y en el ámbito militar, exceptuando funcionarios públicos. Hasta el momento no ha revelado quienes son esos pejes gordos.
BAJO MUNDO EN EL ESTE
El aterrizaje de aeronaves del narcotráfico en poblaciones del Este, confirma el accionar del bajo mundo en esa zona del país.
Por la falta de radares y equipos, los narcos tratan de aprovechar el descuido de las autoridades para intentar seguir utilizando el país como puente del narcotráfico internacional.
Son muchas las avionetas que han detectado las autoridades depositando drogas en pueblos del Este, las que han intentado recoger en vehículos de lujo, lo que demuestra la fragilidad de nuestro territorio.
LA DNCD NECESITA RECURSOS Y TECNOLOGIA
Mientras todo esto ocurre, la Dirección nacional de Control de Drogas (DNCD), tiene serias limitaciones por la falta de recursos, personal y tecnologías.
La situación del narcotráfico es tan delicada que la gestión actual de la DNCD ha cancelado a más de tres mil miembros por su mal comportamiento.