Williams, acusado de secuestrar, violar y torturar en su apartamento a la joven fue declarado culpable por un jurado compuesto por ocho hombres y cuatro mujeres.
La víctima que sobrevivió milagrosamente al ataque del depravado, se sentó en la corte junto a su madre, padre y una hermana. Cuando el presidente del panel pronunciaba la palabra "culpable" al menos en 44 cargos, ella anegaba sus ojos en lágrimas.
La estudiante de periodismo tiene 23 años de edad y su atacante 31. Williams fue declarado responsable de cargos principales como intento de asesinato, incendio premeditado, violación sexual y sodomía. El jurado sólo necesitó 5 horas para escrutar su veredicto.
Podría ser condenado a cadena perpetua y la sentencia le será impuesta el próximo 24 de julio. Después de ser arrestado, tras cometer el asalto, Williams fue identificado por la estudiante gracias a que ésta pudo memorizar varias cicatrices que el sujeto tiene en el cuerpo.
La asistente del fiscal Ann Prunty dijo en sus argumentos finales que el jurado no podía dar otra oportunidad regresar a las calles a un hombre que había violado todos los códigos de legalidad y decencia pautados por una sociedad civilizada.
Fue arrestado en abril del 2007 e instruido de los cargos en la misma fecha. Cuando la estudiante ofrecía su testimonio, algunos miembros de ambos sexos no pudieron controlar sus lágrimas.
Antes de torturarla y violarla, Williams la quemó con agua hirviendo en todo el cuerpo, le cortó parte del pelo, le roció un líquido a los ojos para cegarla y entre otras atrocidades, hirió sus párpados.
Para tratar de borrar las evidencias del crimen, el ex convicto le prendió fuego al apartamento y huyó de la escena creyendo que la estudiante moriría consumida por las llamas.
En una de las partes más sobrecogedoras del testimonio de la víctima, recordó cómo Williams le selló los labios con el conocido pegamento "Crazy Glue", uno de los productos más fuertes usados en Estados Unidos para pegar piezas rotas de plástico, metal, madera y cartón.
Antes, la había drogado con sobredosis de analgésicos, pero ella con asombrosa fuerza de voluntad y el deseo de vivir para graduarse, pudo escapar del infierno al que la había sentenciado su violador.
Pruebas de ADN confirmaron las evidencias contra Williams, cuyo abogado Amold Levine dijo que cuando le habló del veredicto al imputado éste ni siquiera se inmutó, los mismo que hizo durante todo el proceso.
El juicio comenzó el pasado 6 de junio y concluyó ayer después que docenas de testigos y especialistas desfilaran por el tribunal para presentar sus testimonios.








