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No era la escena de una película que se filmaba.
La escena tampoco formaba parte de una campaña electoral al estilo Amable Aristy Castro en la República Dominicana. No.
Barack Obama y John McCain jamás la harían así, además de que está prohibido por el sistema de elecciones de Estados Unidos.
Los billetes que volaban y llovían desde las ventanillas de un vehículo en marcha eran lanzados por ladrones que poco antes habían asaltado la sucursal del Bank of America (Banco de América) en Long Island y en su huida de la policía prefirieron "donar" lo robado a la gente en las calles que tener que devolverlo a la entidad asaltada.
Pero... ¡qué frustración!
La mayoría de los "agraciados" con el botín del robo se vieron obligados a devolver lo que habían recogido con el frenesí que se percibe cuando se apalea una piñata, porque el vehículo de los asaltantes era seguido muy de cerca por agentes policiales que finalmente los capturaron.
El asalto a bancos y retener dinero ilegal es delito federal. Después de tirar el dinero en paquetes a través de la huida por algunas calles y una autopista, los cacos trataron de refugiarse en el garaje del Hospital Universitario, donde se vieron obligados a entregarse sin oponer resistencia.
Las escuelas aledañas fueron cerradas, mientras las autoridades montaban el operativo. El espectacular robo y persecución se produjo ayer en East Meadow, un tranquilo pueblito de Long Island y nadie resultó herido.
La policía dijo que la seguridad de los estudiantes, ni de la ciudadanía estuvo en peligro en ningún momento. El atraco fue cometido por un afro americano que se acercó a la cajera exigiéndole que le entregara todo el dinero del día. Imágines, el dinero de un viernes, día de cobro en Nueva York.
La cantidad hurtada no fue especificada de inmediato, pero el detective de la policía de Nassau Keven Smith explicó que el ladrón amenazó a los empleados de la institución financiera, mientras un cómplice lo esperaba al volante de un carro Nissan. Un testigo llamó a la policía que comenzó la persecución.
Varios carros patrullas persiguieron al Nissan a velocidad máxima y los sospechosos, comenzaron a arrojar los billetes por las ventanillas.
El tráfico se detuvo y la gente se bajaba de sus vehículos para recoger el dinero. La policía llegó más rápido de lo que se estimaba.
Uno de los participantes que el dinero estaba volando por montones y que un compañero de él logró recoger unos 3,000 dólares, pero los patrulleros llegaron en segundos y tuvo que devolverlos.
El operativo de captura duró varias horas y el primer arrestado fue capturado metido debajo de un carro en el garaje del dispensario médico. El otro se cambió la ropa y cuando intentaba huir, al ser detenido por oficiales que lo interrogaron, comenzó a contradecirse, evidenciando las sospechas.
Los ladrones no fueron identificados de inmediato por las autoridades.
El arma usada en el robo no fue recuperada en el operativo y la policía cree que también fue arrojada desde el vehículo de los ladrones.








