Tuvo Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacio, la visión de pronosticar el rol de los Estados Unidos como país imperialista y proponer acciones inmediatas para proteger nuestra América infeliz. Y hoy, nos corresponde decir con responsabilidad, que después de los resultados de la cumbre de Roma, está más que evidenciado, que los países ricos, no están en dispuestos a sacrificarse por los países pobres, de donde han sacado tantas riquezas, a costa de lágrimas, sudor y sangre.
No habrá formas de enfrentar esta crisis, con carácter de epidemia, si América no vuelve su atención al pensamiento de Bolívar y de José Martí entre otros grandes americanos.
Aunque resulta lastimoso, debe de admitirse, que la mayoría de nuestros héroes americanos, en su hora crepuscular, estuvieron solos y olvidados, y quizás, este sea el momento oportuno para pagar tanta ingratitud. Los ejemplos de Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperon, Ramón Emeterio Betances,y hasta el propio Hostos, quien arrancó de los labios de Francisco Henriquez y Carvajal, aquella frase imperecedera, inmortal, diría el Doctor peña Gómez, "Oh América infeliz, que sólo sabe de tus grandes hombres, cuando ya son tus grandes muertos". Es más .
"Vámonos, Vámonos, que esta gente no nos quiere en esta tierra " fueron las últimas palabras de Simón Bolívar, quien en sólo 47 años de edad, dio todas sus fuerzas por la libertad de América. El camino de su lucha portentosa, nos enseña, que la historia nunca ocurre de una manera lineal.
Tuvo nuestro héroe la fortuna de ser honrado como el libertador por antonomasia, y la desdicha de ser desterrado de las mismas tierras que él libertó. La pobreza, la soledad, la traición y la ingratitud de los hombres acompañaron a Bolívar al final de su titánica y portentosa carrera política. Pero no hay mejor manera de rendir homenaje a este hijo de América, que dando a conocer a la juventud del mundo algunos episodios de su vida y retomar sus pensamientos en estos momentos de angustia y hambruna.
Bolívar tuvo los dotes del gran estratega militar, capaz de luchar más de siete horas sin desmontarse de su caballo, "palomo Blanco", como lo hizo en la batalla de Aruare.
Creó Bolívar nuevas estrategias de luchas, como lo demostró aquel 28 de mayo de 1821 en la Batalla de Carabobo..
Las naciones que lo vieron nacer y morir, cabalgar entre las más abruptas montañas en busca de la libertad perdida, le deben gratitud eterna. América tiene en la figura de Bolívar, no sólo, al estratega militar, sino, al gran pensador, seguidor de Rousseau. Es Bolívar, quien en su famosa Cartas de Jamaica, traza normas de conducta que servirán para los pueblos americanos. En angostura, sus proclamas enmudecieron a los españoles, dando testimonios de ser un gran pensador. Es Bolívar, quien dice, "El talento sin probidad es un azote" Hoy, 178 años después, tenemos que darle la razón.. La vida de Bolívar está muy ligada a la de José Martí.
Veamos: Dice Martí a su llegada a Venezuela, "Cuentan que un viajero llegó a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó donde se comía o se dormía, sino, como se iba a la estatua de Bolívar, y cuentan que el viajero, solo con árboles altos y olorosos de la plaza, lloraba frente a la estatua, que parecía que se movía, como cuando un padre se acerca a un hijo, el viajero hizo bien, sigue diciendo, porque los americanos deben querer a Bolívar como a un hijo".
Honremos pues el manifiesto de Bolívar en lograr una América unida ante ESTA CRISIS "EPIDÉMICA".







