Por eso es tan difícil hacerle frente y acabar con la misma simplemente porque deja muchos beneficios, y esto aunque muchos pretendan no se puede negar.
Muchas veces, sólo se toma en cuenta al joven que comete el robo, el atraco, el que arrebata un celular, pero son muchos los abogados que están a la espera de una acción de esa naturaleza para acudir a la justicia a defender al acusado.
Hay ocasiones en que los ladrones incluso, tienen guardado el dinero para los servicios de un abogado que les permita estar en las calles a los pocos días, lo cual logran con facilidad, hay abogados que su especialidad es defender a estos delincuentes.
De esto existen pruebas, muchas veces vemos que una persona comete un robo, lo detienen y cuando uno cree que está en prisión, esa misma persona comete otra fechoría, simplemente porque tiene a su favor todos los mecanismos para salir a la calle a pocos días de ser sometido a la justicia.
Con la policía ocurre lo mismo, porque en los barrios de la capital y en el interior, para nadie es un secreto que los destacamentos son centros de transacciones, entre delincuentes, fiscales, abogados y agentes.
Los destacamentos de la capital, en cualquier barrio, muchas veces antes de llegar con un delincuente ya se ha hecho la negociación para dejarlo en libertad a cambio de unos pesos y eso lo saben la mayorías de los dominicanos.
Aquí hay negocios dedicados a comprar artículos robados, no sólo compraventas, existen joyerías que compran todas las prendas que les llevan aunque sean robadas, y eso no es secreto para nadie. Incluso tengo informaciones que hay lugares donde se compran y se venden joyas que manejan a ciertos ladronzuelos para cada vez que arranque una cadena llevarla a ese negocio.
Es una cadena entre el negocio, abogado, policía, justicia y el delincuente y por esa razón es tan difícil enfrentarla porque se maneja encadenada y envuelve mucho dinero.
Pero la delincuencia no es en este aspecto solamente, porque los que roban vehículos, tapas bocinas, aros y espejos, tienen negocios específicos donde llevarlos, y este caso se utiliza muchos a menores, quienes logran salir con facilidad de la cárcel.
En nuestro país son muchos quienes se benefician de la delincuencia y es la razón por la que las autoridades no logran controlarla, a pesar de los esfuerzos.
La delincuencia se ha convertido en una fuente de ingreso, y eso lo saben las autoridades, y son muchos de estos personajes que tienen que pagar cuantiosas multas en los tribunales, entonces esto se convierte en un círculo vicioso, dando vueltas en el mismo lugar.
La delincuencia nunca se acabará porque todos los días surgen nuevos implicados, preferiblemente menores quienes actúan a cualquier hora del día, muchas veces en complicidad con quienes tienen la responsabilidad de imponer el orden.
Por más esfuerzos que se hagan, ocurre lo mismo que el tráfico de drogas y el tráfico de personas, son tantos los sectores involucrados y miles de millones que se manejan que es imposible hacerle frente, porque con esos recursos pueden sobornar a cualquier estamento oficial, que ellos consideren un obstáculo para lograr sus propósitos.







