Conozco al licenciado Andrés Terrero, presidente de la Cámara, a quien considero una persona seria que ha sido victima de una gran conspiración interna que termina perjudicando a los mismos magistrados conspiradores.
Esta semana en la Cámara de Diputados fueron interrogados los miembros de la Cámara de Cuentas, saliendo a relucir macos y cacatas internas que hasta el momento la población desconocía, entre las cuales se encuentran denuncias de la retención de noventa auditorias que ahora quieren ser utilizadas como instrumento de chantaje, demostrándose una gran irresponsabilidad en ese organismo.
Allí se habló de una supuesta cuenta secreta manejada a discreción por el presidente de la Cámara, quien le salió al frente a esa grave denuncia.
Igualmente, se habla de un contrato vinculado a un familiar de uno de los miembros de la Cámara para el arreglo del mobiliario de todas las oficinas de las dependencias, como del incremento del sueldo escandaloso a los miembros de la Cámara, como de una grabación de supuesto soborno, todo muy delicado.
La comisión que investiga la situación interrogó por más de tres horas a los miembros de la Cámara.
El informe de la comisión, encabezada por el diputado Rafael Molina Lluberes, tiene mucho trabajo y se da como un hecho que recomendará el juicio político a los miembros de la Cámara de Cuentas para que sean destituidos por el Senado.
Al hablar sobre su gestión, Andrés Terrero, dice que no tiene que ocultar nada ni de que arrepentirse.
Mientras tanto, en los pasillos del Congreso y fuera de este lo que todo el mundo dice es que e' pa' fuera que van los miembros de la Cámara de Cuentas.
La gente dice que debieron renunciar ya.
En el Senado esperan el informe de los diputados para sacar esa gente de la Cámara de Cuentas.
Lo lamento por Terrero.







