Pero ha dicho el Presidente que piensa en un Tren de la capi tal a Santiago, algo necesario desde todo punto de vista, y que perdonando la inmodestia hemos reclamado por aquí mismo para todo el país en le media de las posibilidades por las razones más que conocidas de todos los que creemos que debe ser adecentado, higienizado, abaratado el costo del transporte te no solamente de pasajeros sino de igual manera de los productos del campo a la ciudad como fuera en tiempos muy re moto y menos favorecidos por los aires del progreso.
El Metro es una realidad, y en el trabajo del eficiente Diandino Peña comienza ahora cuando será sin dudas de nuevo el encargado de buscar los medios de que los sueños de progresos de el Presidente para el país se vean coronados con el éxito.
Los que hemos defendido el Metro, y estamos dispuestos a defender todo lo que sea progreso para la nación dejando de lado las banderias y las preferencias políticas no solamente saludamos la decisión, sino que estamos de fiesta.
Y junto nosotros más de cincuenta dominicanos contra doce que dieron su voto a favor del Metro y su nueva etapa en una encuesta en un reconocido programa de la mañana, y ha habrá tiempo para escribir más sobre el Metro y el Tren, mientras s una pena para los envidiosos y para los resentidos, y más que pena, un sentido pesame.







