Debemos entender que tuvimos una tirania por más de treinta años y que muchas de sus leyes, todas arbitrarias y en busca de someter a los ciudadanos a extrema vigilancia todavía están en vigor.
Pero de ahí a que funcionarios del gobierno, de alta, mediana, y ha hasta baja condición se crean en el deber de darse importancia y es estar permanentemente en reunión es algo que ofende la inteligencia de los ciudadanos, que nos incomoda, que nos llena de resentimientos contra el gobierno, porque los millonarios salarios que ellos devengan mes tras mes viene de los bolsillos de los ciudadanos que se niegan a escuchar.
No cogen un teléfono al menos que no sea otro alto funcionario o miembro del partido, y esto lo hacen Secretarios de Estados, los más, generales, coroneles, Sindico, fiscales, asistentes, y hasta asistentes del asistente del asistente, cuatro o cinco bellas Jóvenes, muchas veces irrespetadas por funcionarios enfermos, o familiares de los incumbentes en una amalgama de estupidos, de falta de creatividad que solamente saben decir que el funcionario llamado está reunido, y reunido y reunido por todo el tiempo, y cuando por alguna razón uno se topa en alguna parte con el ciudadano funcionario niega absolutamente lo dicho, y manda a uno a llamarlo, para obtener la misma respuesta.
Ahora tiene el Presidente la ocasión de mandar para sus casas a más de uno de esos engreidos, olvidados de sus condiciones de ciudadanos que vienen de muy abajo, y que se buscan un carguito, o se diligensean hacerse imprescindible para algun funcionario que cree que esa persona responde a sus intereses, a los del país y al gobierno, y mandarlos a sus casas, comenzando por altos miembros del PLD y de los llamados partidos aliados.
El Presidente sabe mejor que nadie que como partido, y como servidores del pueblo, han sido más de uno los que han perdido no solamente las enseñanzas de Bosch, sino su deber como personas pagadas por el pueblo, demasiado bien pagadas para que le sirvan al pueblo, y no para que se sirvan del mismo.







