Los pueblos tienen la oportunidad de relanzar sus economías para cambiar de rumbo, fundamentalmente aquellos en vías de desarrollo que padecen los efectos del incremento exagerado de los precios de los combustibles, disminución de la producción y de los empleos, reducción de remesas y alta dependencia energética.
Ahora que la inflación se dispara por el incremento de las materias primas en el exterior y los efectos del alza del petróleo, es el momento de retornar al campo, relanzar la producción agropecuaria, fomentar la agroindustria, apoyar a los micro y pequeños productores de comida, como a los demás que producen comida.
En el caso dominicano se habla mucho de que tenemos la capacidad de producir el 80 por ciento de los alimentos que demandamos, pero para eso hay que poner en marcha una política favorable al agro.
El agro, a mi juicio, necesita renovar sus tecnologías.
Financiamiento barato para la producción.
Asistencia técnica permanente.
La despolitización del sector agropecuario para salir airosos, pues se habla más de lo que hacen las autoridades de turno.
Mejorar la calidad de las semillas.
Seguir apoyando al IDIAF y otras dependencias de las investigaciones agropecuarias para que ayuden a elevar la productividad.
En lo que conocemos del IDIAF, ese organismo hace grandes aportes con investigaciones relativas al arroz, habichuelas, víveres y otos alimentos vitales.
Otro elemento importante es entregar material de siembra a los productores para estimularlos a producir.
Creo que la banca comercial y de servicios múltiples debe ser integrada al financiamiento masivo a la agropecuaria, no solo se le puede dejar esa responsabilidad al Banco Agrícola.
Eso sí, hay crear mecanismos que garanticen seguridad a los financiamientos de la banca de servicios múltiples a la actividad productiva del campo.
Creo que si este país se financia con facilidad una pipeta, hay que hacer lo mismo con tecnologías agropecuarias para que el pais pueda competir.
Además, que del presupuesto nacional deben salir más recursos para financiar el desarrollo agropecuario.
Eso quiere decir que hay que reforestar para producir agua.
Fomentar la investigación agropecuaria.
Seguir estimulando la ganadería.
Que los subsidios vayan a la producción, si es que sigue la fiesta que se tocó hasta el 16 de mayo.
Los productores del Cibao esperan apoyo para producir.
Los de café también.
Los que producen víveres.
Los que producen carnes y vegetales.
Si apoyamos la producción podemos exportar más.
Satisfacer la demanda nacional de alimentos.
Podemos garantizar la seguridad agropecuaria.
Generar miles de empleos que evitan que la gente se vaya en yolas para Puerto Rico.
Producir riquezas para distribuir en un pais que tanto lo necesita, como la Republica Dominicana.
En el nuevo periodo de gobierno que se inicia el 16 de agosto hay que pasar de las palabras a los hechos.
Si no atendemos el campo, lo que se fomenta son cinturones de miseria y que ganen espacio las yolas y el motoconcho.







