El Papa, lo único que puede hacer es rogar a Dios, para que les de consuelo a los abusados y perdone a los abusadores, algo así como dioses para consuelo de los afectados y justificación para los verdugos.
Los abusos sexuales de los curas le costaron a la Iglesia Católica más de dos mil millones de dólares, acción que el Papa tratará con los católicos estadounidenses.
El jefe de los católicos pide perdón, por una acción que los superiores de esos curas vivieron ocultando y trasladando a otras parroquias, para que siguieran cometiendo sus actos de pedofilia.
Estos escándalos han afectados tanto a la Iglesia Católica, que los seminarios se han quedados prácticamente solo, y no hay curas para todas las parroquias, y los padres se niegan a que sus hijos se inicien como monaguillos.
Los sacerdotes están escasos, eso nadie lo niega, porque la moda ahora en los curas es satisfacer sus deseos sexuales restringidos, con los jóvenes que son sus ayudantes.
Hay que ver los testimonios de los que ayer fueron abusados por los sacerdotes, quienes le intimidaban con el argumento que no podían decirles nada a sus padres porque Dios le iba a castigar.
O el de una joven, abusada por siete sacerdotes, de uno de ellos conserva un hijo, y como estos curas con sotanas satisfacían sus aberraciones sexuales, utilizando a Dios para meterle miedo.
"Creced y multiplicaos", dice el mandato divino, pero el celibato lo viola, y al restringirle la sexualidad a un hombre o a una mujer con todos sus órganos reproductivos sanos, lo van a hacer con el que tengan más cercas, sin importar que sea de su mismo sexo.
El Papa, también, hablará sobre las migraciones, en el país que construye una muralla, hasta electrificada para contener a los mexicanos que quieren llegar a Estados Unidos.
Lo que de seguro no censurará Benedicto XX1 es a los terroristas, porque tendrá que hacerlo en presencia del principal terrorista del mundo, el presidente George W. Bush, quien ha desatado la guerra en diversos países, utilizando para ello la mentira.
El que más manipula, la religión para justificar el terrorismo, es precisamente Estados Unidos, y eso a lo mejor no lo dirá el Papa para no ofender al presidente norteamericano.
Que casualidad, tanto Bush como Benedicto XX1, rechazaron el terrorismo, en la casa del mayor terrorista, esto es para dar risa, pero a eso nos tienen acostumbrados los líderes mundiales.
No es por culpa del terrorismo que han muertos en Iraq y Afganifstan más de cuatro mil soldados norteamericanos, y miles y miles de civiles, a quienes se le impuso el terror desde Estados Unidos, eso seguro no se lo dirá el Papa a Bush.
Tener que escuchar a Geroge W. Bush hablando en contra del terrorismo, y de enseñanzas morales y valores positivos, es un trago amargo, y más en presencia del Papa, peor todavía.
Hasta cuando la humanidad tendrá que tragarse tanta complicidad en todos los ordenes, sólo para justificar otras acciones, que justifiquen los fines preconcebidos.







