Para ello es necesario llevar a cabo la recolonización de América Latina y El Caribe, lo cual se convierte en un objetivo estratégico para Estados Unidos, utilizando para ello sus planes del Tratado de Libre Comercio y el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Recuerden que conjuntamente con estos planes va la militarización y finalmente la intervención, pasos previos para apoderarse de los recursos naturales, tal como hoy ocurre en varios países de Medio Oriente.
Es verdad que el Medio Oriente es rico en recursos naturales, de donde se nutre Estados Unidos, como es el caso de Iraq, pero también son ricos en esos recursos, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y Brasil, entre otros, y detrás de eso está el imperio.
No son casuales todos estos planes, cuando en América Latina y el Caribe se encuentra el 11 por ciento de las reservas mundiales de petróleo y se produce el 15 por ciento del crudo que se produce en todo el planeta.
A parte de esto, en América Latina cuenta con grandes cantidades de reservas internacionales de gas natural, y grandes reservas de carbón mineral, lo cual es suficientes para 288 años de explotación.
Recordemos que estos países se han convertido en el patio trasero de Estados Unidos, y por ello consideran que sus recursos les pertenecen, a la buena o a la mala.
No olvidemos que los principales objetivos que buscan los tratados de Libre Comercio, ALCA y otras formas de intervención es la privatización, y no es casual que las primeras empresas que compran son norteamericanas, porque de esa manera el pastel está en su mesa.
Por esa razón hay que respaldar las medidas políticas que han tomado países como Venezuela, Ecuador, y Bolivia, y las acciones que ahora encamina Nicaragua, para preservar sus recursos naturales, mientras otras naciones lo entregan todo a los amos norteamericanos.
Hoy Colombia es un país intervenido por Estados Unidos con su Plan Colombia, y no es casual que ese objetivo se pretenda ampliar hacia Venezuela, donde existen cuantiosos recursos naturales en la mira del imperio.
El ALCA tiene como objetivo concentrar la mayor cantidad de recursos naturales en manos de empresas de Estados Unidos, como es energía, gas, petróleo, agua y otros, lo cual no es casual cuando se trata de la recolonización de la región.
Que no se olvide que en América del Sur está la mayor reserva de agua dulce, como es el Acuífero de Guaraní, que podría suplir de agua dulce y pura a 360 millones de personas.
No es casual que Estados Unidos esté tras La Triple Frontera que se encuentra entre Paraguay, Brasil y Argentina, ubicada naturalmente en la lista negra del mal que el imperio ha elaborado para meter miedo.
Para Estados Unidos, la Triple Frontera representa un anhelo muy codiciado, porque ahí están las cataratas de Iguazú, que comparten Brasil y Argentina, donde existe, reiteramos, 50,000 mil kilómetros cúbicos de agua dulce.
Por esta y otras razones, es que América Latina tiene que mantenerse alerta, porque los cañones de Estados Unidos están enfilando hacia la región en busca afanosamente de recursos que a ellos en su territorio, les hacen falta.







