Estuve como invitado especial en la Vigésima Conferencia sobre Comercio y Desarrollo del Caribe (20th. Miami Conference on the Caribbean and Latin America), del 8 al 12 de diciembre, 1996, en el Hyatt Regency Miami. Miami, Florida, Estados Unidos de América.
En su memorable alocución el presidente Fernández Reyna en un banquete de honor, indicó: "Tengo la firme creencia de que el pueblo dominicano está consciente de que la prosperidad económica está inexorablemente ligada a la libertad social y política, y que ha llegado el momento de que participemos plenamente en ese proceso de cambio."
"Cuando inicié mi gestión como presidente, le prometí al pueblo dominicano que su sueño de una nación más próspera se convertirá en realidad y esa es mi mayor ambición," agregó el mandatario. También, preciso: "...el futuro de Dominicana debe estar preparado para confrontar los variados retos de una economía global e independiente, y así encaminar a la sociedad por la prosperidad."
La visión de Fernández Reyna fue tan intensa en ese plató, que adujo: "El interés de convertir al país en una nueva industrialización del Caribe, dentro de una naciente estrategia de desarrollo para mantener la estabilidad macroeconómica; reactivar los sectores productivos y fortalecer las instituciones democráticas."
La modernización, la expansión de reformas sociales y económicas, para que los sectores productivos mejoren su competitividad. En el entendido de que la República Dominicana tenga mayor y más activo escenario internacional, con miras a asegurar una inserción en los mercados mundiales:
Energía, empresas estatales, minería, zonas francas industriales, turismo, telecomunicaciones, agroindustria, entre otros renglones institucionales, llevarán al país a una transformación política y económica.
El compromiso social y político de Leonel Fernández Reyna, presidente de la República Dominicana y presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), fundado por Juan Bosch con el ideario de Juan Pablo Duarte y Díez, y que su pensamiento siga siendo un paradigma de decoro; para que prevalezca la honestidad histórica con lo conspicuo de su fe inconmovible sobre la Patria dominicanista.







