Pero, todo parece indicar que con la desaparición de los tres grandes dirigentes de la actividad política, Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer, los casi 50 años de vida democrática con libertad de tránsito, la libertad de expresión y difusión del pensamiento, así como la libertad de cultos, desaparecerán.
Digo esto, porque la maquinaria re-eleccionista -bastante pesada por cierto- con la que el gobierno del presidente Leonel Fernández Reyna, que en su afán de permanecer en el poder, está aplastando a sus oponentes con el derroche indiscriminado de los recursos que recibe el Estado con los abusivos impuestos a merced de tres reformas tributarias. Y es que el gobierno ha instalado un "Lobby" para arremeter contra quienes se le oponga a sus pretensiones continuistas.
Es por esa razón, que el gobierno se lanza a la tarea subliminalmente "patriótica" de demoler las instituciones políticas mediante la compra de algunos dirigentes que inquietaban sus actividades re-eleccionista.
La oposición ha acusado al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) de usar las instituciones del gobierno para impulsar al candidato re-eleccionista, en una clara ventaja frente a los demás aspirantes.
Para el mes de enero del 2004, por la crisis económica del momento - además de la política de confrontación dentro del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y por el afán re-eleccionista del entonces presidente Hipólito Mejía- vislumbré que el PLD ganaría las elecciones con su candidato Leonel Fernández Reyna, evocando la presunción de que podría reinstalar una nueva dictadura.
La observación a la cual hago alusión, fue expuesta mediante dos artículos periodísticos: el primero, "Dictadura con apoyo popular"... ¡La revancha!, publicado en el "Listín Diario", jueves 4 de febrero del 2004 y, el segundo, "Dictadura con apoyo purpural" publicado en "Primicias" en el mes de agosto del 2006.
En el primero, dijimos que de retornar a la presidencia de la República el doctor Leonel Fernández Reyna, con el "apoyo popular" -que le reflejaban las encuestas en aquel momento- significaría una regresión a la época de la dictadura cuasi-democrática balaguerista.
Establecíamos que trataría de desacreditar a su principal adversario utilizando la vía judicial para someter a varios de sus dirigentes por supuestos actos de corrupción durante la administración de Hipólito Mejía y que trataría de pulverizar por cualquier medio, al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).
Ya lo había dicho uno de sus más encumbrados dirigentes, miembro del Comité Central del PLD, que "el crimen de Estado se justifica para mantenerse en el poder". Entonces, si aplicamos el principio marxista de que "el fin justifica el medio", podemos entender el porqué, tanto el gobierno como el PLD, les han estado ocultado al pueblo la verdad de los denunciados actos de corrupción que - dicho sea de paso- están bastante documentados.
Ahora han invocado muchas razones para justificar los actos de corrupción administrativa en el gobierno, cuyas pruebas brotan a borbotones, como son los casos del famoso préstamo de la "Sun Land", la "Nominilla CB" y la compra de los vagones del Metro; además de las famosas mansiones campestres y residencias de varios dirigentes y colaboradores cercanos al presidente Leonel Fernández Reyna.
Por los desesperados intentos del candidato oficialista para retener la presidencia, el gobierno ha gastado una cantidad indiscriminada de dinero para promover lo que popularmente llaman "reelección" del presidente Fernández; lo que indica que estos señores, harán todo lo humanamente posible para impedir la pérdida del poder.
Tienen controlado la mayoría de los medios de comunicación. La Suprema Corte de Justicia aparentemente está bajo la espada de "Damocles" (el Consejo de la Magistratura), que de acuerdo con informaciones no confirmadas, el gobierno quiere cambiar al actual presidente para colocar uno que el PRD ha cuestionado; de ahí que no quieren fallar el caso de la "Sun Land"; sin embargo, fallaron -como era de esperarse- el caso "Plan Renove"... ¡¡Mas claro... ni el agua¡¡
La sensación de perplejidad e indignación que este accionar político del gobierno y su partido provocan, me indica que el país, ante reclamos y rechazos de la repostulación, se encaminaría hacia el retorno de una nueva dictadura, si Leonel Fernández lograra finalmente su propósito el próximo mes de mayo.







